miércoles, 4 de abril de 2018

"25 Horas", de Carlos Barba Salva, Mejor Cortometraje en LANAFF 2018


2018 Latino and Native American Film Festival, LANAFF: "WINNER BEST SHORT 25 Horas / 25 Hours by Carlos Barba. Cuba". / Ganador #MEJORCORTOMETRAJE #cinecubano

25 Horas 25 Hours dir. Carlos Barba Salva

viernes, 30 de marzo de 2018

Love After Love

Hoy se estrena "Love after love" la emotiva película de Russell Harbaugh (Sundance Selects y Great Point Media) que tuve el placer de ver el lunes pasado en la proyección especial de Sag Aftra Foundation y presentada por sus actores Andie MacDowell y Christopher O'Dowd. Te sientes un intruso escondido en los rincones, como si hubiese sido filmada por el espectador, no en balde los granos de la imagen al estilo de la más sencilla "handycam" nos regalan pedazos de realidad con los que todos salimos ganando. Una MacDowell madre de dos hombres, (casi ni te crees el parentesco) pero que hace más atractiva la hazaña que representa esta mujer: lograr el equilibrio familiar después de una inevitable pérdida. Una música que percute, que te hace caminar junto a los personajes, que te atrapa en el interior de las viviendas en medio de un pequeño grupo de cenas íntimas, reflejo de la condición humana. 
Si pueden, no se la pierdan.

TRAILER aquí

viernes, 23 de marzo de 2018

"25 Horas" de Carlos Barba Salva, al LANAFF 2018.

"25 Horas", de Carlos Barba Salva Selección Oficial Latino and Native American Film Festival LANAFF 2018. New Haven, Ct, USA. Adanti Theater, Marzo 26, 9 AM. 
Staff de 25 Horas, de Carlos Barba Salva

jueves, 15 de marzo de 2018

ADIÓS A ALICIA BUSTAMANTE.

Falleció en La Habana, ALICIA BUSTAMANTE, una gloria de Cuba, de la televisión, del teatro y cine cubanos. 

Su última película cubana, y a la que tanto amó, fue "25 Horas", cortometraje de Carlos Barba Salva.

Mi próximo guion, "Muralla", que protagonizaría ella junto a la actriz alemana Hanna Schygulla, -y en fase de  desarrollo- ha quedado "inconcluso" por la inesperada muerte de la gran actriz; pero su recuerdo, entusiasmo y dedicación a este proyecto nos impulsará hacia adelante.

Buen viaje, querida Alicia, siempre te recordaré así, atento.

Carlos Barba Salva
Los Ángeles, 15 de marzo de 2018.

Carlos Barba Salva y Alicia Bustamante en la TV Cubana

miércoles, 28 de febrero de 2018

viernes, 26 de enero de 2018

CARLOS BARBA, ISABEL SANTOS, 25 HORAS...

Por Eric Caraballoso -25 enero 2018
Isabel Santos, Carlos Barba Salva y Enrique Pineda Barnet en el estreno del corto 25 horas en el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana. Foto: Ira Hidalgo
Una mujer regresa a Cuba luego de varios años de ausencia. Lo hace para cuidar a su padre, ya anciano y enfermo –quien tiene un propósito que ella desconoce–, y descubrir un país distinto del que partió.
Este es el argumento de 25 horas, filme dirigido por Carlos Barba Salva y único cortometraje cubano en concurso en el pasado Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana.
Con este proyecto, Carlos –guantanamero enrumbado en Los Ángeles, California– debutó en el terreno de la ficción con el respaldo de experimentados como Isabel Santos y Enrique Pineda Barnet.
Sobre las motivaciones y derroteros de su película, el realizador conversó con OnCuba.
¿Qué te impulsó a filmar 25 horas?
Creo que tiene que ver con los deseos de contar una historia donde se mezclaran ambos mundos: el de la Isla y el de los cubanos de afuera. Siempre he pensado que la tierra que le da cobija a un inmigrante es también su patria y he observado a muchos cubanos regresar a la Isla con mucha alegría, pero a la vez extrañando a ese otro país donde fundaron familia, sueños, nuevas vidas. Me interesaba abordar esta arista.
Este es un tema que da para un largometraje pero lo que yo quería (y podía) era rodar un corto de ficción, intentar crear unos personajes complejos desde la sencillez misma de su accionar, con pocos diálogos e incorporando chispazos de cotidianidad en esos veinticuatro minutos de duración. Por eso tuve que escoger símbolos muy justos como la familia, los alimentos, el transporte público, la amistad, la salud y hasta el baile; y ubicar a los personajes en una situación límite y un momento histórico actual: un padre enfermo y una emigrada que extraña su apartamentico en Nueva York pero, ojo, que cuida a su padre.
Hasta ahora habías desarrollado tu obra en el género documental. ¿Por qué salir de esa zona de confort y tomar el camino de la ficción?
Me siento cómodo en el documental pero quería probarme en otras lides, desprenderme un poco de lo que ya había hecho y buscar otros lenguajes, aunque hacer un documental no deja de ser un susto porque entraña una reinterpretación de una figura, de un tema, de una realidad. Pero yo quería asustarme más. Además, ¿a qué cineasta no le atrae dirigir ficción?
El realizador de ficción es un poco mago: redacta un guion en la más absoluta soledad y, con suerte, poco tiempo después los actores asumen sus palabras, les da una casa donde vivir, una profesión, una vecina y un conflicto que defender o vivir. Te digo todo esto con la más absoluta certeza de que 25 horas me quedó con un aliento documental, debe ser que de las zonas de confort no se sale fácil. Cuando me pongo a observar a los personajes con detenimiento o cómo se me ocurrió agregar una secuencia al final después de haber pasado meses del rodaje, ahí está el hálito de documentalista que me persigue y del cual no es fácil desprenderse. ¿Cómo documentas la vida real cuando esa realidad parece ficción cada vez más?
¿Cómo fue el proceso de rodaje y postproducción; cuáles sus complejidades y satisfacciones?
Filmamos con cuatro actores, dos no-actores, un pequeño staff, todos maravillosos, una cámara y una luz. Pasamos un fin de semana encerrados unas cuantas horas el sábado, y otras tantas el domingo, que deben sumar veinticinco en total. Todo lo hicimos en El Vedado y alrededores y tuvimos solamente una localización en Jaimanitas. Le pedí al director de fotografía Carlos Rafael Solís lo que llamé una imagen intermedia, una grisura, un “no fulgor”, y creo que esto refuerza el sentido de la historia, un día en la vida de estos personajes. Hicimos nuestra propia geografía.
Luego en Los Ángeles, con Xperima Productions, terminamos la película. El diseño sonoro y mezcla se hizo en Churubusco, México y estoy muy contento con los compositores Markus Moser y Niuska Miniet que la coronaron con su música. Julioeloy Mesa, un diseñador ya clásico del cine cubano aportó su cartel con una bellísima interpretación gráfica.
¿Cómo fue dirigir a figuras como Isabel Santos y Pineda Barnet?
El día de la premier en el Festival de Cine de La Habana dije que había tenido la suerte de hacer esta película con mi familia, y es verdad. Tuve un dúo de protagónicos de excepción, Isabel Santos y Enrique Pineda Barnet, que son como mi madre y hermano mayor (a Enrique es muy difícil para mí llamarlo padre). Fue una suerte poder contar con ellos. Además, Enrique hacía tiempo que no actuaba y la química con Isabel fue inmediata.
Sin embargo, a pesar de ser figuras con una inmensa obra realizada y de existir una gran familiaridad entre nosotros, desde el día del primer llamado me encontré a dos artistas súper disciplinados, respetuosos, que me dejaron hacer y esperaron mis propuestas a medida que avanzábamos en la filmación. Todos sus consejos quedaron en nuestras conversaciones más íntimas, pero en el set estaban frente a su director, algo que les agradeceré siempre. Lo mismo puedo decir de los actores Alicia Bustamante, que hacía una telenovela en ese momento y en su horario de almuerzo me regaló su presencia, y Carlos Alberto Méndez, que interpreta al joven del papalote.
¿Cómo asumiste el abordaje del tema de la emigración y su tratamiento previo en el audiovisual cubano?
No tomé distancia. Admiro y aprecio las películas cubanas que he visto que abordan esa realidad. La emigración es el drama más sensible que nos ha tocado como nación, la fractura familiar, la lejanía, hasta llegar a las reunificaciones familiares ya sea de un lado o de otro, y me parece lógico que sea un tema recurrente. Sin embargo, me interesaba el personaje que regresa extrañado, que mira el entorno con lupa, que aunque “acepte” esa realidad, la ausculta, hace fotos, se esfuerza por insertarse y después elige regresar al lugar de adopción. Isabel dio muy bien esa complejidad ante las decisiones y el desencanto.
Una persona me dijo: “Las cosas del otro lado tampoco son color de rosa porque hasta el perro se le murió”, porque hay un momento en que la protagonista dice que la llamaron por teléfono para darle esa noticia. Me pareció lógica su interpretación porque no trato de edulcorar las cosas.
Los personajes viven el 17 de diciembre de 2014, la histórica fecha del anuncio del restablecimiento de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Por eso también quise visualizar las opiniones divididas que surgieron después de esta noticia a través de las posiciones de Hilda y de su padre.
C.Barba, I. Santos, Niuska Miniet y Abel Álvarez. F: Rafael Solís
¿Cómo viviste el estreno del filme en La Habana durante el Festival del Nuevo Cine Latinoamericano?
El festival y yo tenemos la misma edad, así que te imaginarás, fue un gran regalo estrenar el corto en La Habana. Pero sobre todo, agradecí la oportunidad de confrontarlo con el público cubano. Recuerdo el silencio y la atención del público en el cine Acapulco la primera noche, cómo la gente interactuaba con la película mucho respeto, con mucho apoyo.
Al final, del lobby a la acera fue muy emocionante, encontré colegas y actores de una generación que yo admiro y tuvieron palabras tan elogiosas. Y al otro día en el cine Yara, que tiene un público también muy sincero, muy dialogador, los espectadores recibieron el cortometraje de una manera muy linda. Como me gusta decir, entendieron el riesgo.
Háblame del recorrido internacional del corto hasta el momento y sus planes. ¿Se podrá ver en otro momento en Cuba?
El cortometraje estuvo en la selección oficial del Latin and Iberian Film Festival en Yale University, en Connecticut; allí fue su premier mundial. Este es un espacio que me interesa mucho, dirigido por Margherita Tortora, gran amante del cine cubano e iberoamericano y que brinda una oportunidad de privilegio a los cineastas. De New Haven me fui directo a estrenarlo en La Habana. Ahora hay conversaciones para exhibirlo otra vez en Cuba, en salas de cine o en la televisión, algo que espero pueda concretarse. Pero como todos los filmes, 25 horas tiene vida propia y también caminará solo.
¿Fue 25 horas el primer paso de un nuevo rumbo creativo en tu carrera?
Eso espero. Nunca he dejado de trabajar, pero es difícil conocer el próximo puerto seguro al que llegaré con mis proyectos, y no solo por el consabido lema de que “el cine es arte pero también industria”. Continúo trabajando con Enrique Pineda Barnet en un guion conjunto que titulamos “Mi Virgen de la Caridad”. Estoy escribiendo también una historia a petición de la gran actriz alemana Hanna Schygulla, que me tiene muy ilusionado, y tengo unas ideas que estoy desarrollando para dos cortometrajes. Sé que estoy tocado por la ficción.
***
Isabel Santos es la protagonista de 25 horas, la Hilda que vuelve a Cuba a cuidar a su padre. Con una carrera reconocida dentro y fuera de la Isla, no dudó, sin embargo, en responder al llamado de Carlos Barba.
La actriz narró a OnCuba cómo y por qué llegó al cortometraje.
¿Por qué apostar por un director sin experiencia en la ficción?
Vamos a comenzar haciendo un poquito de historia: un día, en el rodaje del filme Barrio Cuba, le comenté a Carlos Barba que algunos directores y periodistas se habían acercado a mí para hacerme un documental, un libro… donde contara cómo me hice actriz, y recuerdo que sentados los dos en una escalerita en el Salón Rosado de La Tropical, conversando entre plano y plano mientras sonaban en vivo Los Van Van, le pedí que fuera él quien contara mi historia. Creo que pasaron unos dos meses y como en un acto de magia ya estábamos Rafael Solís y yo en Santiago de Cuba rodando ese hermoso documental que es Mujer que espera.
Un año antes Carlos me había hecho una extensa entrevista para una revista. Tocó a mi puerta recomendado por nuestro amigo en común Humberto Solás, quien me dijo: “Atiéndelo, ese muchacho tiene gran talento”. Han pasado años y aquel muchacho pasó de amigo a integrar mi corta familia, mira tú si lo conozco y quiero.
Yo no hago películas mirando el currículo de un director, las hago porque la historia me tiene que interesar y por el talento que vea en la persona que tenga delante. Eso lo sé captar desde que me siento en la sala de mi casa y leo el guion que me proponen. En el caso de 25 Horas, vi nacer ese proyecto.
¿Cómo fue el proceso de construcción del personaje?
Escuché a Carlos en todo momento, me dejé dirigir. Él puede pedirte cosas como: “ponte estos aretes” hasta: “quiero que salgas o te muevas de esta manera y no de otra”, pues conoce mucho mis películas; como director sabe lo que no quiere y lo que quiere lo tiene clarísimo.
Creo que todos somos un poco ese personaje y construí a Hilda a partir de esa verdad. En un país como Cuba en el que nos convertimos en los padres de nuestros padres, un país que envejece rápidamente, todos somos cuidadores, acompañantes de nuestros seres queridos. Siempre digo que 25 Horas es de esas carreras que haces con el placer de que al final un joven sonriente te mira frente a su primera toma de ficción, sabiendo que venía de liebre a tu lado para que lo dieras todo en una sola vuelta a la pista.
Siendo una actriz reconocida y querida en Cuba, ¿cómo experimentó la recepción por el público en el Festival de La Habana?
El día de la premier tenía primero este corto y después venía otra película mía, Los buenos demonios, de Gerardo Chijona. El final de 25 Horas es muy especial y mira, lloré cuando subieron los créditos. Siempre me emociono mucho cuando al fin se estrenan mis películas, pero también me emocioné por la acogida tan linda que le dio el público. El cine estaba repleto y el aplauso fue grande. Yo sé cuando las cosas gustan y esa noche sentarme pude en la terraza de mi casa y decirle: “Carlos, participar en el Festival de La Habana y tener esos aplausos es el mayor premio”.
Por eso podrá contar siempre conmigo, con mi complicidad, con mi apoyo. Siempre que tenga un personaje para mí, el que sea, ahí estaré.
Trailer de 25 Horas aquí
Fuente: OnCuba

martes, 26 de diciembre de 2017

Habana Radio: “25 horas”: cuando las horas del día no alcanzan.

Carlos Barba Salva, 39 Festival de Cine de La Habana, Cuba
Por Luciano Castillo.

El público ha aclamado cada presentación de 25 horas, un cortometraje sincero y sobrio, el primer acercamiento a la ficción del documentalista guantanamero Carlos Barba Salva, representa a Cuba dentro de la Sección Oficial en Concurso del 39. Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano. El cineasta, que arriba a La Habana, tras participar en el Festival de Cine de Yale University, en New Haven, para asistir aquí al estreno, revela algunos detalles del viaje creativo que supuso su concepción.
“Después de una veintena de documentales, un buen día, en México y en domingo, escribo la historia de un tirón, pensando en Isabel Santos y Enrique Pineda Barnet como figuras centrales, a modo de ensayo. Y resultó que no había oscurecido cuando ya tuve una primera versión que le envié inmediatamente a Isabel por correo electrónico. Recuerdo que la gran actriz, devenida madre cinematográfica, me respondió: ‘Me encanta este guion, es como una película francesa pero muy cubana; por fin haremos ficción’. Ahí llegó el embullo”.

Hace años, conversando con Pastor Vega en el lobby del cine Charles Chaplin, me dijo algo así como: “en mis inicios el sueño permanente era hacer ‘documentales’ con actores, ese es el camino”, refiriéndose obviamente a la ficción. “Nunca olvidé eso. Y quise tomar ese riesgo: realizar una película corta, como un trozo de vida real, con pocos diálogos, con símbolos de la cotidianidad muy bien marcados y con un dúo de actores excelentes que me regalaran esa verdad, enmarcada en un momento específico para nuestro país. Pretendí narrar en tono de crónica cómo fue tomada la noticia del restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos por dos personas tan diferentes como lo es un padre postrado y su hija emigrada que lo visita y cuida, en un día que le parece muy largo”.

”Todo esto ha dado un giro (in)esperado con la nueva administración estadounidense, a veces imposible de entender, con prohibiciones de todo tipo y una nueva vuelta de hoja. Me alegra que 25 horas recuerde lo que se logró unir en aquella fecha de 2014, lo que se logró limar. El cartel de Julioeloy Mesa, ese clásico afichista del cine cubano, rezuma la imagen de esa mujer-inmigrante de la cual brotan dos banderas, la cubana y la norteamericana, que nos dice que ya es necesario acabar con lo que no ha trabajado a lo largo de tantos años y buscar nuevos caminos. Quiero destacar mi euforia por trabajo interpretativo, en especial contar con la maestría de la experimentada Alicia Bustamante y del joven actor Carlos Alberto Méndez. Ella había aportado su testimonio acerca de Un día de noviembre en mi documental Humberto”.

Además de ese largometraje en torno a Humberto Solás, Carlos Barba cuenta en su filmografía con títulos como Memorias de Lucía(2003), Mujer que espera (2005) y un conjunto de documentales producidos para la colección “Cinemateca de Cuba” coproducida por el ICAIC y la firma canaria Impulso Récords en el bienio 2006-2007: El hombre del sigloLa otra SofíaUn hombre con éxitoDel cine y otros demoniosUn documental sobre Adorables mentiras, Papeles principales y el largometraje Canción para Rachel, acerca del proceso creativo de La bella del Alhambra, realizada por Pineda Barnet. En relación con el rodaje y la postproducción del corto 25 horas, declaró para el Diario del Festival:

“Seguí trabajando la historia y de pronto, como hijo del ‘cine pobre’, recuerdo que estaba listo para rodarla, había reunido un pequeño staff de amigos y colaboradores muy talentosos, dispuestos y a la expectativa, pero Isabel protagonizaría en poco Regreso a Itaca, de Laurent Cantet, y hubo que esperar. Pocos meses después estuvimos listos para rodar el cortometraje en dos días. Juntando las horas de trabajo, creo que fueron veinticinco, igual que el título. Bastaron una casa en el barrio de El Vedado, una luz y sonido, actores y equipo entregados. Luego vino la etapa de postproducción, con Xperima Productions en Los Ángeles y el diseño sonoro y la mezcla se realizaron en Ciudad México.

”El paso del documental a la ficción no se da así tan fácil –expresó al referirse a ese riesgoso tránsito–, y quizás eso se percibe en el cortometraje. De hecho, la idea de rodar en New York apareció de pronto y la aprovechamos, coincidiendo con la presencia allí de la actriz, invitada por el Havana Film Festival, y la posibilidad de darle una continuidad (nunca cierre) a Hilda, su personaje. Esa decisión recuerda un poco la impronta del documental. El bichito de la ficción estaba ahí, y aparecía probablemente cada vez con más fuerza cuando participaba como asistente de dirección en alguna película cubana. Aunque la manera de componer una escena, muchas veces enamorarme de una primera toma y usarla, ese contar desde la radio que acompaña a un país, creo también que tiene que ver mucho con la no-ficción. Confieso que soy un apasionado del documental, pero la adrenalina de mostrar una historia que nace de un deseo real de querer contar algo, y que esos maravillosos actores y no-actores hagan suyo un guion escrito por uno, es tremendamente cautivador”.

Fuente: Habana Radio

jueves, 21 de diciembre de 2017

LAS 25 HORAS DE CARLOS BARBA

CINE
Carlos Barba Salva e Isabel Santos en la filmación de '25 horas'.
BRIAN RAMÍREZ VAL | La Habana | 17 de Diciembre de 2017 - 05:37 CET. | 

Luego de una carrera exitosa en el documental, el realizador cubano Carlos Barba Salva, residente en EEUU, ha decidido incursionar en el cortometraje de ficción con 25 horas, el único de su género en competencia representando a Cuba en el Festival del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana.
La lista de títulos anteriores en la filmografía de Barba, algunos dedicados al reconocimiento de los valores y aportes de la estética fílmica de Humberto Solás y Enrique Pineda Barnet —Memorias de Lucía (2003), El hombre del siglo (2006), Canción para Rachel (2007), Gibara ciudad abierta (2009) y Humberto (2014)—, lo consolidan como uno de los más importantes documentalistas de su generación en el panorama del audiovisual contemporáneo de la Isla.
Su más reciente cortometraje narra la vida de una exmigrante cubana, Hilda, interpretada por Isabel Santos, que ha regresado de EEUU con el único propósito de cuidar a su anciano padre (Enrique Pineda Barnet), quien al parecer no puede valerse por sí mismo.
En verdad, se trata de la historia de una mujer que emprende un proceso de adaptación a la monotonía existencial de la sociedad cubana, luego de varios años de exilio, a un país donde su protagonista apenas encuentra sitio para sobrellevar con estoicismo y resignación su reinserción social.
Lo cotidiano en Hilda se resume apenas en el cuidado de su progenitor, comprar comida en los mercados populares, matar el ocio con su afición a la fotografía y permanecer en la sala ante la televisión o pensativa en el portal de su casa, a la manera de un ritual inalterable en la sucesión de los días y las noches.
Sin embargo, la historia se encargará de mostrarnos, desde el punto de vista del espectador y nunca de la protagonista, que en verdad el padre no está aquejado de ninguna enfermedad, que es capaz de bailar una contagiosa música popular sin la ayuda del bastón y que su fingimiento ha servido para frustrar la vida de su hija. Ajena al engaño, la tristeza de Hilda encuentra la resignación ante una vida ralentizada que parece tener más de 24 horas.
El drama, sin complejidades dramatúrgicas en su guion, avanza en el sentido más lineal posible, a ratos coqueteando con la estética observacional en el demorado de la cámara, una puesta en escena minimalista y un excelente desempeño de caracterización de personajes que posibilitan la identificación del espectador con la historia.
Sin embargo, el cortometraje pudo prescindir de algunas secuencias innecesarias, como la sucesión de los planos estáticos de las fotografías tomadas por Hilda, no siempre de interés para el espectador, y centrarse más en la profundización del dilema existencial de la protagonista, acaso desde la perspectiva del cine contemplativo y el intimismo que como recurso actoral Isabel Santos consigue desplegar de manera excelente.
Para el engranaje fílmico y la validez de su mensaje estético, resulta interesante el empleo de las relaciones que el filme establece con películas como Lejanía, de Jesús Díaz, o La Bella del Alhambra del propio Enrique Pineda Barnet, tarareada por él mismo en la escena del baile.
Al dueto de Isabel Santos y Pineda Barnet se añaden las actuaciones de la veterana Alicia Bustamante, que siempre se agradece, del joven actor Carlos Alberto Méndez, y la voz en off del locutor Abel Álvarez, muy conocido por el público cubano de los años en que participara como conductor del popular programa Mediodía en TV.
Como ejercicio de iniciación, 25 horas resulta un cortometraje aceptable y discreto, con una historia sencilla e interesante, pero que podría haber aportado todavía mayor aliento para el desarrollo de un drama de mucho más calado.
Ojalá el realizador Carlos Barba se anime, pues quienes lo conocemos personalmente y hemos apreciado su trabajo, sabemos de su valía. Eso esperamos y deseamos en verdad, cuando talento y versatilidad le sobran, y cuando el cine cubano anda muy necesitado del concurso de los nuevos realizadores, dentro y fuera de la Isla.

miércoles, 6 de diciembre de 2017

"Humberto", de Carlos Barba Salva, proyección en la Fábrica de Arte Cubano.

La Habana, 5 dic. 2017
Humberto Solás era como las dos caras de una misma moneda; inquebrantable, gélido y duro en el rodaje de sus películas, pero en su otra faceta era un hombre con un sentido del humor muy agudo, un gran conversador y amigo, confesó a la ACN el realizador Carlos Barba Salva, otrora asistente de dirección del cineasta cubano.
Durante la presentación de Humberto, largometraje documental dedicado al creador de filmes como Lucía, Cecilia, El siglo de las luces y Un hombre de éxito, entre otras, Barba aprovechó para reafirmar el legado que dejó este artista al séptimo arte de la Isla, marcado definitivamente por aquello que él define como “Universo Solás”.
La película, proyectada este fin de semana en Fábrica de Arte Cubano (FAC), -como parte de un homenaje que la institución realiza a Solás, quien estaría cumpliendo 76 años de vida-, resulta un audiovisual clásico y lleno de emotividad que compila las miradas y anécdotas de diversos actores, técnicos y amigos que colaboraron con el fundador del Festival de Cine Pobre de Gibara.
Estrenada en La Habana en el año 2014, la cinta constituye una mirada personal construida con los testimonios de actrices como Eslinda Nuñez, Daisy Granados, Adela Legrá, Isabel Santos, Jacqueline Arenal y Luisa María Jiménez, entre otras; mientras que, del otro lado, se sitúan también nombres como César Évora, Jorge Perugorría, Mario Limonta y el español Imanol Arias.
Siempre digo que Humberto Solás fue para mí un susto; admiré sus obras desde niño, y nunca imaginé llegar a estar tan cerca de él, afirma este Licenciado en Letras por la Universidad de Oriente, quien se acercó al cineasta a través de su tesis de grado, dedicada a El Siglo de las Luces, película basada en el homónimo texto de Alejo Carpentier.
Lo llamé precisamente un 4 de diciembre, él estaba finalizando Miel para Oshún (2001), y yo estaba dejando un mensaje en la contestadora cuando él interrumpe la comunicación, levanta el teléfono y me pregunta si estaba seguro de querer hacer una tesis sobre El siglo…; también me dijo que esa era su película fantasma, precisa Barba.
Nunca olvido su voz grave, era el día de su cumpleaños y pensé que pactaríamos una cita para encontrarnos en otro momento, pero no quiso esperar y nos conocimos ese mismo día, gesto que habla mucho de su humildad, abunda este realizador que aspira, en un futuro, a poder realizar una serie televisiva sobre Humberto Solás, con el material inédito que aún guarda de su investigación.
Antes de finalizar agregó: “…creo que es un amigo que se nos fue muy pronto, con muchos sueños por cumplir”.
Además del documental de Carlos Barba, FAC presentó también este fin de semana el corto Obataleo (1988), de la autoría del propio Solás, quien colaboró junto al grupo Síntesis y X Alfonso en este material, suerte de homenaje a las raíces afrocubanas presentes en la conformación del cubano. 

jueves, 30 de noviembre de 2017

25 Hours' Review at Yale 2017.

As part of the Latino & Iberian Film Festival at Yale (LIFFY 2017), we all had the pleasure of viewing on the big screen “25 Horas”-the first fiction short film by the young Cuban filmmaker Carlos Barba Salva.  At film’s end, applause accompanied the world premiere of Barba’s film.
 
As a Cuban resident living abroad and having assimilated into another culture, I was surprised with the story told in the film-one closely resembling our real experiences as emigrants upon returning to our native country of Cuba.  Despite assimilating into another culture, we maintain unbreakable family ties.
 
Isabel Santos’ character is in all of us regardless of the character’s gender because as she speaks, acts and looks at her surroundings from our actual perspective, she does so with love and heartache. Above all, she never express what she’s actually thinking thus allowing her to truly represent all of us. In the end, we are amazed with her performance because, in actuality, the actress has always resided on the island and had not actually lived what she has been able deliver with her acting talent. And, although Hilda reminds us of her character Ana in "Lejanía", Isabel not only outdoes her own self with her performance, but she outdoes all of us Cubans who have adapted- or not adapted- to a new life abroad.
 
Enrique Pineda Barnet, with the character he gives life to in the short film, opens up our imagination to the infinite possibilities when it comes to viewing today's Cuba. The age of his character and his behavior summarizes the past and the present, but leaves us with the option of choosing how it ends, or rather, how the real future plays out in our current situation. We applaud our beloved father because of his capacity to open a range of feelings by awakening a sense of rejection, hatred, admiration, tenderness or love of country, with the gift of his presence before the camera.
 
Alicia Bustamante appears in a single scene of the film, but with her performance she is able to remind us of family and neighbors of the island, who always capture our attention and surprise us with their ability to adapt to a lifestyle that none of us can ever justify.
 
It’s always concerning when contemplating that we as Cubans are not always realistically represented in the celluloid and that our filmmakers might exclude our reality from the actual story.  Because what is not written, published, portrayed or filmed can be forgotten. That is why I am tempted to believe that this short film is a guarantee that our existence will be remembered when the present day becomes the past.
 
Congratulations to the director for creating this masterpiece. Given I have always been an admirer of his work, there is no need to ensure appreciation. The typical Cuban also automatically appreciates him for reminding the world that he or she exists.  What is significant is that on this occasion, he stopped being a young man utilizing his talent to recognize the virtues of other artists and their corresponding commitment as he had in previous documentaries and has instead become one of our young talented filmmakers.  With "25 Hours" he has proven that the best is yet to come because his ability to excel and continue to grow as an artist stands out in each shot of this release and leaves us anticipating what’s in store with his future films. In fact, Carlos has been able to prove that he is ready to bring the stories and experiences of Cubans to life in contemporary cinema.
 
Thank you, Carlos.  I wish you much success in the future!

Juan Gomez, New Haven, Ct, November 17, 2017.

domingo, 26 de noviembre de 2017

25 Horas, trailer oficial - dir. Carlos Barba Salva

Selección Oficial. Concurso 39 Festival de La Habana 2017 (todos los títulos) "25 Horas" de Carlos Barba Salva, Selección Oficial Mediometrajes y cortometrajes de ficción

Selección Oficial del 39 Festival:
CONCURSO DE FICCIÓN (LARGOMETRAJES)
Alanis /Anahí Berneri/ Argentina
Zama / Lucrecia Martel / Argentina, Brasil, España, Francia, México, Portugal, Holanda, Estados Unidos
Una especie de familia / Diego Lerman Sanchis/ Argentina, Brasil, Francia, Polonia
La cordillera  / Santiago Mitre/ Argentina, Francia, España
Invisible  / Pablo Giorgelli / Argentina, Uruguay, Brasil, Alemania, Francia
Aos teus olhos (Liquid Truth)  / Carolina Jabor/ Brasil
O filme da minha vida (El filme de mi vida)  / Selton Mello/ Brasil
Joaquim  / Marcelo Gómes/ Brasil, Portugal
Vazante  / Daniela Thomas/ Brasil, Portugal
Praça Paris (Plaza París)  / Lúcia Murat/ Brasil, Portugal, Argentina
Una mujer fantástica  / Sebastián Lelio/ Chile, Estados Unidos, Alemania, España
Los perros / Marcela Said Cares/ Chile, Francia
Siete cabezas / Jaime Osorio/ Colombia
Los buenos demonios / Gerardo Chijona Valdés/ Cuba
Sergio & Serguéi/ Ernesto Daranas Serrano/ Cuba, España, Estados Unidos
Las hijas de Abril / Michel Ari Franco Maimon/ México
Restos de viento / Jimena Montemayor/ México
Tesoros / María Novaro/ México
Carpinteros / José María Cabral/ República Dominicana
CONCURSO DE FICCIÓN (MEDIOMETRAJES Y CORTOMETRAJES)
El pozo / Hernán Garbarino/ Argentina
Fuera de temporada / Sabrina Campos/ Argentina
Pequeño manifiesto en contra del cine solemne / Roberto Porta/ Argentina
De tanto olhar o céu gastei meus olhos  / Nathália Tereza/ Brasil
Nada  / Gabriel Martins/ Brasil
La duda / Juan Cáceres/ Chile
Lecciones de vuelo/ Patricio Pino/ Chile
Reo / Mauricio Corco/ Chile
A la deriva / Alexis Durán/ Colombia
Genaro/ Andrés Porras, Jesús Reyes/ Colombia
Río Muerto / Manuel Ponce/ Colombia
La casa del árbol / Juan Sebastián Quebrada/ Colombia, Francia
25 horas  / Carlos Barba Salva/ Cuba, Estados Unidos
Hambre / Alejandro Montalvo/ México
No pases por San Bernardino / Hugo Magaña/ México
Nosotros y ellos / Yordi Capó/ México
M.A.M.O.N. (Monitor Against Mexicans Over Nationwide) / Alejandro Damiani/ México, Uruguay
Hijo por hijo  / Juan Avella/ Venezuela
CONCURSO DE DOCUMENTALES
Cuatreros  / Albertina Carri/ Argentina
Cocaine Prison (Los burritos)  / Violeta Ayala/ Bolivia, Australia, Francia, Estados Unidos
Baronesa  / Juliana Antunes/ Brasil
Dedo na ferida (Dedo en la herida)  / Silvio Tendler/ Brasil
Blanca oscuridad / Juan Elgueta/ Chile
El pacto de Adriana / Lissette Orozco Ortiz/ Chile
El color del camaleón / Andrés Pablo Lübbert / Chile, Bélgica
Los niños / Maite Alberdi Soto/ Chile, Colombia, Francia, Holanda
Amazona / Clare Weiskopf, Nicolás Van Hemelryck/ Colombia
Pizarro / Simón Hernández/ Colombia
Señorita María, la falda de la montaña  / Rubén Mendoza/ Colombia
El silencio de los fusiles  / Natalia Orozco/ Colombia, Cuba, Francia
El Proyecto / Alejandro Enmanuel Alonso Estrella/ Cuba
Gloria City / Isabel de la Caridad Santos Téllez/ Cuba
Las mujeres deciden / Xiana Yago/ Ecuador
Las Nubes / Juan Pablo González/ Estados Unidos, México
La casa de Los Lúpulos / Paula Hopf/ México
La libertad del diablo / Everardo González/ México
La luz y la fuerza / Alejandra Islas/ México
Los árboles no dejan ver el bosque / Gastón Andrade / México
Omar y Gloria / Jimmy Cohen/ México
Heredera del viento / Gloria Carrión Fonseca / Nicaragua
El sitio de los sitios / Natalia Cabral, Oriol Estrada/ República Dominicana
CONCURSO DE ANIMACION
Cenizas  / Luciana Digiglio/ Argentina
La Tierra en mis manos. Sin agua / Nicolás Conte/ Argentina
Oceano (Océano) / Renato Duque/ Brasil
Vênus. Filó a fadinha lésbica (Filó, la hadita lésbica) / Sávio Leite/ Brasil
Cantar con sentido. Una biografía de Violeta Parra / Leonardo Beltrán/ Chile
Lupus / Carlos Alberto Gómez Salamanca/ Colombia, Francia
El libro de Lila / Marcela Rincón/ Colombia, Uruguay
Los dos príncipes / Yemelí Cruz Rivero, Adanoe Lima/ Cuba
Bzzz  / Guicho Núñez, Anna Cetti/ México
Cerulia / Sofía Carrillo/ México
Nos faltan / Lucía Gajá, Emilio Ramos/ México
Última estación / Héctor Dávila Cabrera / México
Irma / Alejo Schettini, Germán Tejeira/ Uruguay
Bákiro / Miguel José New Gaviria/ Venezuela
La mora y el cocuyo / Isaías Pérez/ Venezuela
Pequeños héroes / Juan Pablo Buscarini/ Venezuela
CONCURSO DE OPERAS PRIMAS
El futuro que viene / Constanza Novick/ Argentina
La educación del Rey / Santiago Esteves/ Argentina
La novia del desierto / Valeria Pivato, Ma. Cecilia Atán/ Argentina, Chile
Adiós entusiasmo / Vladimir Durán/ Argentina, Colombia
Temporada de caza / Natalia Garagiola/ Argentina, Estados Unidos, Francia, Alemania
Arábia / Affonso Uchôa, João Paulo Dumans Guedes/ Brasil
As duas Irenes (Las dos Irenes)  / Fabio Meira/ Brasil
Pela janela (Por la ventana)  / Caroline Leone/ Brasil, Argentina
Mala junta / Claudia Huaiquimilla/ Chile
La defensa del Dragón / Natalia Santa Carrillo/ Colombia
Matar a Jesús / Laura Mora/ Colombia, Argentina
Medea / Alexandra Latishev/ Costa Rica, Argentina, Chile
El vigilante/ México /Diego Ros
La 4a Compañía / Mitzi Vanessa Arreola, Amir Galván/México, España
El silencio del viento / Álvaro Aponte-Centeno/Puerto Rico, República Dominicana, Francia
Cocote / Nelson Carlo de los Santos/República Dominicana, Argentina, Alemania, Catar
La Soledad / Jorge Thielen Armand/Venezuela, Canadá, Italia
La familia / Gustavo Rondón/Venezuela, Chile, Noruega
 
CONCURSO DE GUION INÉDITO
7:35 a.m. / Anahí Berneri, Javier Van de Couter/ Argentina
El Tiemblo / Néstor Colombo/ Argentina
La hora mágica / Natalia Moret, Victoria Galard/ Argentina i
La larga vida de los recuerdos / Gustavo Cabaña/ Argentina
La verdad escondida / Milva Scollo
Libre / Pablo Schuff, Gabriel Claudio Los Santos
Perimetral / Rodrigo Guerrero
Planta Permanente / Ezequiel Radusky, Diego Lerman
Procuro Olvidarte / Paula Markovitch
Quinquela / Juan Bautista Stagnaro
Queen Bee / Denisse Arancibia/ Bolivia
Adriana / Nelson Pedrero/ Chile
Helena / Camila Luna Toledo, María de la Luz Almeyda/ Chile
Taxímetros / Iván Ávila, Sebastián Trujillo/ Chile, Ecuador
Barrio enjaulado / Jaime Andrés Ballesteros/ Colombia
Cuarto Oscuro / Federico Durán, Guillermo Escalona/ Colombia
Cuero duro / Martín Máuregui, José Luis Rugeles/ Colombia
La casa del lago / Orlando Culzat/ Colombia
Puentes en el mar / Patricia Ayala/ Colombia
Kiribati / Vladimir Cruz / Cuba
La zona muda / José Luis Aparicio, Daniel Delgado/ Cuba
Manifiesto / Fabián Suárez / Cuba
Del perdón y otros imposibles / Ernesto Andrés Suárez/ Ecuador
Viejos Malditos / Xavier Chávez/ Ecuador
Diógenes / Leonardo Barbuy/ Perú
La pecera / Glorimar Marrero/ Puerto Rico
PREMIO CORAL DE POSTPRODUCCIÓN
Caballo de mar / Ignacio Busquier/ Argentina
Foto Estudio Luisita / Sol Miraglia/ Argentina
Silvia / María Silvia Esteve/ Argentina
La tonada del viento / Yvette Paz/ Bolivia, Brasil
Frío en la montaña / Edison Gómez/ Colombia
Bongó Itá / Mayckell Pedrero / Cuba
Los Helechos / Antolín Prieto/ Perú
Atacama / Enrique Rodríguez Bencomo/ Venezuela, Chile